Si una imagen vale más que mil palabras, el hashtag #P pinta toda la imagen.
#eliminateRNB2025 encarna nuestra misión de eliminar el bloqueo neuromuscular residual en pacientes de todo el mundo para 2025. Se trata de un objetivo importante, ya que el bloqueo neuromuscular residual puede causar una mayor desaturación de oxígeno, neumonía postoperatoria, obstrucción de las vías respiratorias y reintubación, así como aumentar los costes sanitarios asociados a estas complicaciones. Por lo tanto, es extremadamente importante eliminar el bloqueo neuromuscular residual para mejorar la seguridad de los pacientes y conseguir mejores resultados.
¿Cómo eliminamos el RNB?
La forma en que podemos lograr este objetivo es utilizando monitores neuromusculares objetivos en los quirófanos, las UPA y las UCI. Estos monitores están diseñados para ayudar a identificar y controlar cualquier posible bloqueo neuromuscular residual, lo que aumenta significativamente la seguridad del paciente y reduce los costes sanitarios asociados. Al disponer de estos monitores durante todo el periodo perioperatorio, podemos garantizar que el uso de un relajante muscular no provoque un bloqueo neuromuscular residual. Los monitores también proporcionan información en tiempo real sobre la dosificación del fármaco y las respuestas, lo que permite a los médicos optimizar la eficacia de los relajantes musculares y los agentes de reversión.
Además, es necesario proporcionar una educación y formación adecuadas a todo el personal que interviene en el quirófano. Los médicos deben comprender cómo funcionan los bloqueantes neuromusculares y cómo deben utilizarse adecuadamente. Los anestesiólogos deben conocer bien la farmacología para saber qué cantidad de cada fármaco debe administrarse y en qué intervalos de tiempo para obtener el máximo efecto. El personal de enfermería también debe saber cuándo empieza y termina la monitorización, así como qué puntos de los datos se consideran valores normales o no. Por último, los técnicos deben entender cómo funciona el equipo y qué ajustes son necesarios para que funcione correctamente.
¿Por qué en 2025?
Es importante reconocer el hecho de que la eliminación del bloqueo neuromuscular residual en un entorno sanitario no se produce de la noche a la mañana. Se requiere un esfuerzo colectivo para garantizar que todos los centros de anestesia tengan acceso a un monitor objetivo, que se imparta la formación adecuada a todos los anestesiólogos y que se realicen seguimientos continuos para garantizar un alto grado de cumplimiento de los nuevos protocolos.
Los proveedores de anestesia son los únicos responsables de rescatar adecuadamente a los pacientes de los estados de parálisis que inician. Esto debe ocurrir en todos los pacientes, tal y como se verifica mediante la medición cuantitativa y la documentación de ratios de tren de cuatro mayores o iguales a 0,9.
- 7% reducción del tiempo en la UPA
- 14% reducción de la dosis por uso de Sugammadex,
- y un aumento de 7% en los pacientes que no necesitaron ninguna reversión.
¿Podemos lograr este objetivo solos?
El bloqueo neuromuscular residual es un fenómeno mundial, y con más de 300 millones de intervenciones quirúrgicas realizadas cada año, no se trata de una tarea sencilla. Se necesitarán los esfuerzos colectivos de profesionales sanitarios, distribuidores, fabricantes y educadores, respaldados por directrices nacionales, para lograr esta misión de eliminar el bloqueo neuromuscular residual en todo el mundo para 2025. No importa si utiliza nuestro STIMPOD NMS450X+ o cualquier otro monitor objetivo de NMT (¿realmente acabamos de decir eso? ¡Sí!); simplemente utilice un monitor objetivo de forma adecuada siempre que trabaje en un entorno en el que se utilice cualquier relajante muscular (tanto despolarizante como no despolarizante) y comparta su experiencia para ayudar a crear conciencia.
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